ARTICULO ALTERACIONES NEUROLÓGICAS EN PARÁLISIS OCULOMOTORAS DEL TERCER PAR CRANEAL
ALTERACIONES NEUROLÓGICAS EN PARÁLISIS OCULOMOTORAS DEL TERCER PAR CRANEAL
INTEGRANTES:
Diana Rocío
Conde Lozano
Liliana Marcela Sánchez
Castaño
Leidy Tatiana
Sánchez Rodríguez
Paula Andrea
Pinilla Feo
Yudy Yaritza
Espitia
Grupo -301
PRESENTADO A:
Henry Reina Zambrano
Henry Reina Zambrano
FACULTAD:
Optometría
RESUMEN:
Cuando nos vamos
a referir a las alteraciones neurológicas en parálisis oculomotoras del tercer
par craneal, nervio oculomotor o nervio motor ocular común, se pude evidenciar
que hay una gran intervención de otros pares craneales como son IV
nervio troclear con su función motora y VI nervio abducens con una
función motora. Por otro lado se encuentran en relación con distintas
alteraciones como estrabismo, diplopía, ptosis, oftalmoplejia, nistagmus y
acompañado de unas alteraciones pupilares. Con distintos métodos y tratamientos
y la intervención de las parálisis congénitas se está reflejando cada vez en
niños y adultos mayores.
Estrabismo: Desviación
de uno o ambos ojos, en un estrabismo interno los ejes visuales se cruzan entre
sí, y en el extremo los ejes visuales divergen el uno del otro.
Diplopía: Mas
conocida como visión doble, al mirar el paciente con los dos ojos. Por
alineación de ejes visuales, por afectación del musculo ocular, de la placa
motora, de los nervios III, IV, VI o de núcleos o conexiones.
Topsis: Parpado
caído, por debilidad o parálisis del musculo elevador del parpado superior, o
afectación del simpático.
Oftalmoplejia:
parálisis de alguno de los músculos extraoculares.la oftalmoplejia internuclear
afecta la mirada conjugada hacia un lado debido a una lesión del fascículo longitudinal
medial.
Nistagmus:
movimientos de los ojos involuntarios en distintas direcciones de mirada, puede
ser rápido o lento.
Alteraciones
pupilares: como las más frecuentes miosis y midriasis, según la localización de
la lesión del nervio óptico o en el par craneal III.
Siendo el III par
craneal una de los pares más precisos y que activa de forma coordinada, todos
los músculos extraoculares. Para la explorar de los nervios se pide al paciente
que mire a todas las direcciones, y observar alguna limitación Individual o conjugada, también observar
parálisis o paresias, hendidura palpebral y para finalizar evaluar de forma
minuciosa las pupilas, su tamaño, simetría, y reflejos fotomotor directo, consensual
con la acomodación o convergencia. (cacho gutierrez, cacabelos perez, & sevillano
garcia, 2011)
Palabras claves: Parálisis,
pares craneales, exploración
ABSTRACT:
When we are going to refer to the neurological alterations in oculomotor
paralysis of the third cranial nerve, oculomotor nerve or common ocular motor
nerve, it could be evidenced that there is a great intervention of other
cranial nerves such as IV trochlear with its motor function and VI nerve abducens
With a motor function. On the other hand, they are related to different
alterations such as strabismus, diplopia, ptosis, ophthalmoplegia, nystagmus
and accompanied by pupillary alterations. With different methods and treatments
and the intervention of congenital paralyzes is increasingly being reflected in
children and older adults.
Strabismus: Deviation of one or both eyes, in an internal strabismus the
visual axes cross each other, and at the end the visual axes diverge from each
other.
Diplopia: More known as double vision, when looking at the patient with
both eyes. By alignment of visual axes, by involvement of the ocular muscle,
motor plate, nerves III, IV, VI or nuclei or connections.
Topsis: Fallen eyelid, due to weakness or paralysis of the levator
muscle of the upper eyelid, or affectation of the sympathetic.
Ophthalmoplegia: Paralysis of some of the extraocular muscles.
Internuclear ophthalmoplegia affects the conjugate gaze to the side due to a
lesion of the medial longitudinal fascicle.
Nystagmus: involuntary eye movements in different directions of look,
may be fast or slow.
Pupillary alterations: as the most frequent miosis and mydriasis,
according to the location of the optic nerve lesion or in the cranial nerve
III.
The cranial nerve III being one of the most precise and coordinated
pairs of all extraocular muscles. In order to explore the nerves, the patient
is asked to look at all directions and to observe some individual or conjugated
limitation, also to observe paralysis or paresis, eyelid cleft and to finalize
the pupils, their size, symmetry and reflexes Direct photomotor, consensual
with the accommodation or convergence
Key words: Paralysis, cranial nerves, exploration
INTRODUCCIÓN
Después de la
revisión de más 25 artículos sobre las parálisis ocular
motoras, se elaboró un artículo basado en los tratamientos de parálisis donde se utilizan prismas, toxina botulínicaprobando
su efectividad en estrabismos. Con “Resultados con la aplicación de toxina
botulínica en pacientes con endotropía y retraso psicomotor, se evidenciaran
temas de tratamientos quirúrgico, ya sea de forma congénita o adquirida, y
técnicas quirúrgicas y convencionales de suplencia con el oblicuo superior y
cirugía palpebrante, cirugía en la regeneración, aberrante se caracteriza por
una serie de movimientos paradójicos, estereotipados, también tratamientos en parálisis
de convergencia de acomodación y de elevadores.
Sinopsis:
Existen siete músculos extraoculares: cuatro músculos rectos, dos músculos
oblicuos y el músculo elevador del párpado superior. Son los encargados de
desplazar los globos oculares hacia el objeto de atención del campo visual y
que las imágenes percibidas por cada ojo se fusionen en una sola en la corteza
visual cerebral. Complicados circuitos neuronales, cerebrales y los nervios
oculomotores (pares craneales III, IV y VI) controlan, dirigen y coordinan las
acciones de los músculos oculares. El término parálisis oculomotoras define la
disminución de fuerza de un músculo, lo que produce una reducción del
movimiento de rotación del globo ocular en la dirección correspondiente al
músculo paralizado. El déficit parcial se denomina paresia y el déficit total,
parálisis. Pueden presentarse aisladas o asociadas entre sí.
Existen una
serie de signos y síntomas que son comunes para todas las parálisis: Diplopía
(o visión doble). Es el más común. Se produce porque la posición anómala del
globo ocular afecto de la parálisis hace que la imagen del objeto que se mira
no caiga en el mismo punto retiniano en ambas retinas. Puede existir tortícolis
(posición anómala de la cabeza que adopta el paciente para compensar la
diplopía) y desviación ocular. Las causas son variadas afectando tanto niños
como a ancianos. Existen parálisis congénitas, vasculares (por diabetes
mellitus, hipertensión arterial o arterioesclerosis), infecciosa (por virus),
inflamatorias, tumorales y traumáticas.
Antes de iniciar
el tratamiento se debe valorar el compromiso sistémico de cada paciente y en
ocasiones se necesita otros especialistas como neurólogo, radiólogo u oncólogo.
El tratamiento conservador está indicado en la fase aguda, durante los
primeros 6 meses. Mediante antiinflamatorios no esteroideos si hay dolor, en
las de etiología micro vascular, oclusión de forma alterna cada ojo, para
evitar diplopía e inyección de toxina botulínica para minimizar la contractura
del músculo antagonista. En la fase crónica o estabilizada: se usan prismas si
ha habido recuperación parcial y queda una desviación residual pequeña pero si
la desviación es mayor y no responde al tratamiento, se debe realizar cirugía.
Ésta se plantea cuando se ha comprobado la estabilidad del cuadro (mínimo 6
meses) sin signos de recuperación. No existe una sola cirugía que resuelva
todos los casos. El objetivo es lograr el paralelismo en posición primaria de
la mirada para obtener el máximo campo visual.
TRATAMIENTO DEL
III PAR (MOTOR OCULAR COMUN) MOC
TRATAMIENTO
MEDICO:
·
PRISMAS: los prismas son un elemento óptico utilizado para la corrección
de diplopía (Visión doble) o para retardar la contractura (Rigidez)
es complicado corregir la desviación con prismas por ello este elemento es utilizado como tratamiento postoperatorio o tratamiento supresor
es complicado corregir la desviación con prismas por ello este elemento es utilizado como tratamiento postoperatorio o tratamiento supresor
·
PENALIZACIÓN: se utiliza con diferentes
métodos como la laca, La refracción o los sectores también para inducir la
supresión del ojo patético.
Se emplea en situaciones en la que ningún otro tratamiento logra el objetivo deseado.
Se emplea en situaciones en la que ningún otro tratamiento logra el objetivo deseado.
·
OCLUSIÓN: en las POM() del III par es
uno de los métodos más utilizados ya
que elimina en su totalidad la
diplopía
Algunos autores
proponen como solución los tratamientos farmacológicos, complejos vitamínicos
en la fase 1 aunque su eficacia es dudosa.
·
TOXINA BOTULÍNICA: la inyección de
toxina en el recto lateral es muy útil previo a la intervención quirúrgica
previniendo o corrigiendo la desviación horizontal, en gran parte de los casos
requiere el uso de varias dosis, esto no corrige definitivamente la diplopía,
por el contrario es más útil en formas parciales o incompletas tiene una acción
más efectiva.
·
“Tratamiento
del estrabismo con toxina botulínica probado su efectividad en el tratamiento
de estrabismos no paralíticos La técnica de aplicación de la toxina botulínica
ha sido descrita inyectándola en el músculo extraocular seleccionado, usando
una aguja 27 g larga (retrobulbar) adaptada a un electrodo monopolar bajo
control electromiosonográfico. Con este método de aplicación se pretende que la
toxina botulínica sea depositada hacia el tercio medio muscular, localizándose
la aplicación retroocular y consecuentemente intraorbitaria
MATERIAL Y MÉTODOS: Se incluyeron en el estudio 34 pacientes del Departamento de Estrabismo, del Centro Médico Nacional “20 de Noviembre”, del ISSSTE, que cursaban con estrabismo asociado a enfermedad sistémica bajo control, en proceso de diagnóstico o en periodo de sobrevida. Se incluyeron pacientes estudiados desde enero de 1996 hasta enero de 1999. Se realizó exploración estrabológica completa, toma de agudeza visual con cartilla de Snell en para letrados e iletrados, análisis de fijación ocular, grado de alternancia o Mono fijación, tipo de estrabismo, magnitud del estrabismo, determinación de la causa del estrabismo y su relación con la enfermedad sistémica. Exploración fundoscópica, refracción ciclopléjica bajo atropina al 1% o ciclopentolato, y biomicroscopía de segmento anterior. Exploración de movimiento de seguimiento de objetos rápido, lento, e integridad de movimientos conjugados, ducciones y vergencias.
MATERIAL Y MÉTODOS: Se incluyeron en el estudio 34 pacientes del Departamento de Estrabismo, del Centro Médico Nacional “20 de Noviembre”, del ISSSTE, que cursaban con estrabismo asociado a enfermedad sistémica bajo control, en proceso de diagnóstico o en periodo de sobrevida. Se incluyeron pacientes estudiados desde enero de 1996 hasta enero de 1999. Se realizó exploración estrabológica completa, toma de agudeza visual con cartilla de Snell en para letrados e iletrados, análisis de fijación ocular, grado de alternancia o Mono fijación, tipo de estrabismo, magnitud del estrabismo, determinación de la causa del estrabismo y su relación con la enfermedad sistémica. Exploración fundoscópica, refracción ciclopléjica bajo atropina al 1% o ciclopentolato, y biomicroscopía de segmento anterior. Exploración de movimiento de seguimiento de objetos rápido, lento, e integridad de movimientos conjugados, ducciones y vergencias.
·
Miastenia
ocular: Se aplicó toxina botulínica para la corrección de estrabismo en dos
niños con miastenia ocular (de 4 y 5 años de edad). Los dos pacientes cursaban
con exotropia de gran magnitud, sin relación con los fenómenos de fatiga muscular.
·
Crisis
convulsivas: Se incluyeron un paciente con hipoglucemia congénita, uno con
hipotiroidismo y dos con epilepsia. El factor común en estos cuatro pacientes
era la recidiva del estrabismo posterior a crisis convulsivas. Se indicó
tratamiento del estrabismo con toxina botulínica
·
de
3 años de edad con endotropia congénita de peque- ño ángulo lográndose su
corrección. Síndrome de Ehlers Danlos: Se aplicó en un niño de 5 años con
exotropia intermitente, obteniéndose buen resultado hasta la eliminación del
efecto de la Tb pasados 6 meses, posterior al cual se realizó cirugía.
·
DISCUSIÓN
La dificultad de iniciar tratamiento para el estrabismo en niños enfermos
inicia desde el retraso de envío, ya que generalmente el estrabismo es
considerado como un problema secundario. En muchas ocasiones establecer el
diagnóstico de la enfermedad sistémica es difícil y prolongado, en otros casos
los pacientes se encuentran bajo tratamiento sin respuesta adecuada aún, lo que
los hace más lábiles, y en otros más, puede tratarse de pacientes bajo
vigilancia de sobrevida como los que están con quimioterapia por cáncer.
·
Objetivo:
Probar la efectividad de la toxina botulínica para tratar el estrabismo en
niños.
·
Método:
Se seleccionaron pacientes con diversas enfermedades y estrabismo. Se les
aplicó toxina botulínica, con técnica directa transconjuntival sin control
electromiográfico y se evaluó la respuesta.
·
Resultados: La toxina botulínica pudo corregir
el estrabismo en padecimientos neurológicos, musculo esqueléticos, hematológicos, por causas
paralíticas, traumáticas, tumorales, degenerativas, incluyendo miastenia ocular
y prematuridad. Se obtuvo la corrección total del estrabismo o su control hasta
la posibilidad de tratamiento quirúrgico.
·
Conclusiones:
La toxina botulínica es una alternativa para el tratamiento del estrabismo en
niños que cursan con padecimientos crónicos, no interfiere con el tratamiento
ni la evolución del mismo. Se propone la aplicación directa aun sin requerir de
control electromiográfico.” Tratamiento del estrabismo con toxina botulínica
por Silvia Moguel-Ancheita
RESULTADOS
Los 34 pacientes, cumplieron con el tiempo de seguimiento mínimo establecido,
quienes recibieron tratamiento de su estrabismo con toxina botulínica
simultáneamente al diagnóstico y estabilidad de su padecimiento sistémico. Las
enfermedades diagnosticadas fueron las siguientes:
Complicaciones: en este caso la ptosis (parpado superior caído) en la serie obtuvo un 13,6% de los pacientes tratados, y las difusiones al oblicuo inferior (a pesar de la íntima unión), o rectos verticales son también poco frecuentes. No tuvieron difusiones a otros músculos. Si pueden producirse hematomas en la conjuntiva por desgarros ligeros de la misma.
En el trabajo que presentaron en 1999 consiguieron
un buen resultado en el 40,9% de los pacientes tratados (parálisis III par
completa e incompleta) y un 23% de fracasos. Los mejores resultados se
obtuvieron en las formas vasculares y neoplásicas, aunque las recidivas
redujeron considerablemente el éxito inicial.
TRATAMIENTO QUIRURGICO
·
En
las formas congénitas: el objetivo quirúrgico es
fundamentalmente de carácter estético, la
intervención quirúrgica logra una desviación próxima a la ortoposicion,
con limitaciones en las ducciones, rara vez se consigue la recuperación de la
visión binocular
·
En
las formas adquiridas: es importante destacar la
presencia de ptosis (parpado superior caído) porque puede que determine la
intervención quirúrgica, si existe una ptosis severa con desviación es
necesario valorar si es necesario corregir la ptosis pues los riesgos de
queratopatia por exposición y la posibilidad de persistir la diplopía son
importantes. Cuando no existe alteración de la estática palpebral o esta es
mínima, la corrección de la desviación es la protagonista y la que determinará
la cirugía
TECNICAS
QUIRURGICAS:
·
CIRUGIA CLÁSICA: De recesión o resección
del ojo patético con acortamientos y refuerzos máximos, permiten obtener una
estética aceptable con limitaciones importantes en las ducciones, con el paso
del tiempo aparece una nueva divergencia y se considera un debilitamiento
máximo del recto lateral mediante una miectomía (extirpación total o parcial de
los músculos)puede lograr la fusión en posición primaria de la mirada sin
limitación máxima de la abducción
·
CIRUGIA INERVACIONAL: Consiste en
realizar debilitamientos y refuerzos en ambos ojos, de esta forma junto a las
leyes de Hering permite un equilibrio de fuerzas y mejorar las ducciones
alteradas
El
debilitamiento del sinergista contralateral (recto lateral sano) se puede
conseguir mediante la cirugía del hilo (faden operación) que reduce el arco de
contacto, o también con una recesión amplia, que induce un menor efecto
parético, pero mayor acción en PPM. Esta técnica puede ser utilizada con éxito
si existe una cierta función del recto medial. Personalmente es
la
tróclea. Realiza una transposición de la inserción del tendón a 2-3 mm de la
inserción medial del recto superior.
Esta cirugía fue realizada por Prieto Díaz y
considera que la transposición aislada no era suficiente, siendo necesario
reforzar el tendón antes de la reinserción.
A pesar de todo, los resultados no la técnica
que más se emplea.
TECNICAS DE SUPLENCIA CON EL OBLICUO SUPERIOR: En
un principio propuesta por Jackson y posteriormente modificada y desarrollada
por otros autores Consiste en: liberar el oblicuo superior de la tróclea y
suturarlo en la inserción del recto medial, en la mayoría de los casos suele
ser necesaria una resección añadida del tendón del oblicuo superior para
mejorar la desviación. El método descrito por Wiener-Peter des inserta la
tróclea por vía transcutánea.
Esta
intervención producía en algunos casos una gran hemorragia al seccionar la
tróclea. Además inducía una hipertropía y enoftalmos que obligaba a realizar un
segundo tiempo quirúrgico.
Scott
en 1977 desarrolla otro método de transposición con el oblicuo superior que no
implica la cirugía de eran satisfactorios. Utilizando el tendón del oblicuo
superior, Villaseñor fija el globo al periostio nasal. De esta forma consigue
lograr una situación estética aceptable en casos de Parálisis del III par
completa con algunos casos de fusión en PPM. Esta cirugía es segura y efectiva.
Para
Young, la simple transposición del tendón del oblicuó superior, sin resección
ni cirugía adicional de la tróclea permiten corregir desviaciones en las
parálisis del III par dejando una desviación de +/-10 dpts.
Kaufmann
divide el tendón del oblicuó superior en dos insertando una parte en el borde
lateral del recto superior y la otra, bajo el borde inferior del recto medial.
En
los casos de paresia asociada del IV par, este autor propone la transposición
con división del recto lateral.
Divide
longitudinalmente el recto externo en dos partes y realiza una transposición de
las dos porciones vía posterior insertando la porción superior en el cuadrante supero
medial y la inferior en el cuadrante inferomedial, de forma retroecuatorial.
TRATAMIENTO
DE LAS PARALISIS AISLADAS E INCOMPLETAS DEL III PAR
El tratamiento en estos casos puede ser utilizado
con mejores resultados, previo a la intervención o en hipo-hipercorrecciones
postquirúrgicas.
De esta forma, los prismas en desviaciones pequeñas, menores a 10 dioptrías, pueden compensar la diplopía.
De esta forma, los prismas en desviaciones pequeñas, menores a 10 dioptrías, pueden compensar la diplopía.
La toxina botulínica se puede inyectar sobre todo en
casos de paresias aisladas del recto medial y recto superior, el producto se
inyecta en el recto lateral (en paresias del recto medio) o en el recto
inferior (en paresias de recto superior).
No se suelen tratar pacientes con paresias del recto
inferior, dado que la inyección en el recto superior provoca una intensa ptosis
muy incómoda para el paciente.
Las dosis oscilan entre 2,5 y 5 UI para el recto
inferior y 5 y 7,5 para el recto lateral.
Los efectos
colaterales suelen ser mínimos.
Las parálisis aisladas de los músculos son entidades
clínicas menos frecuentes. En los últimos años la cirugía de cataratas ha
provocado un aumento tanto de los casos de paresias aisladas como fibrosis y
contracturas musculares que conviene conocer.
PARÁLISIS
AISLADA DEL RECTO MEDIAL
Se debe distinguir si se trata de una parálisis
completa, una paresia y hacer el diagnóstico diferencial con la oftalmoplejia
internuclear anterior.
·
En las paresias aisladas la diplopía
puede ser corregida con cirugía de debilitamiento
·
En las parálisis totales del recto
medial, considero que la cirugía inervacional asociada, en los casos más
intensos (y con reservas) a una faden operación del recto lateral del ojo sano
puede ser una alternativa quirúrgica.
·
Prieto considera que en estos casos de
parálisis completa es necesario realizar una técnica de transposición muscular
con los rectos verticales. El desplazamiento nasal de la mitad del músculo
superior e inferior tiene menos acción que lo que sucede en el del VI par, por lo cual es conveniente asociar
una resección de los músculos involucrados.
·
La transposición con el oblicuo superior
puede ser también una opción quirúrgica.
PARÁLISIS
AISLADA DEL RECTO SUPERIOR
Pueden ser congénitas y adquiridas, siendo necesario
valorar la función del párpado superior, La intervención dependerá de la
función residual del recto superior, de la intensidad de desviación y la
presencia o no de contractura del recto inferior.
·
Si la desviación es pequeña, la cirugía
clásica (recesión-resección) permite compensar y corregir la desviación y/o
diplopía en los casos adquiridos.
·
Cuando la desviación es mayor es
necesario intervenir el ojo sano aunque generalmente en un segundo tiempo
quirúrgico.
·
Si la función del recto superior es
ausente (lo cual no es fácil de determinar) es imprescindible hacer el
diagnóstico con la doble parálisis de los elevadores y posiblemente la mejor
opción sea realizar una Técnica de Knapp
·
Frente a una intensa contractura del
recto inferior ipsilateral habrá que debilitar en primer lugar el recto
inferior. En un segundo tiempo y en función de la desviación residual se podrá
intervenir sobre los otros músculos.
PARÁLISIS AISLADA DEL RECTO INFERIOR
Es una entidad
clínica poco frecuente.
Las formas adquiridas convienen descartar la
presencia de una miastenia subclínica.
La cirugía estará relacionada con la
intensidad de la desviación y la contractura del recto superior del mismo lado.
·
Si la desviación es pequeña la cirugía
clásica puede corregir la desviación.
·
Cuando la desviación es intensa, es
necesario completar el tratamiento con la cirugía inervacional.
·
En los casos de contracturas del recto
superior ipsilateral hay que eliminar la contractura con debilitamientos del
recto superior.
·
Algunos autores proponen realizar una
transposición de los rectos medial y lateral al recto inferior (T. de Knapp
invertida).
·
Si persiste una importante limitación
del descenso es necesario contrarrestar mediante un debilitamiento del recto
inferior del lado sano.
CIRUGÍA PALPEBRAL
Es importante
evaluar la necesidad de cirugía palpebral ya que induce alteraciones en el
trofismo corneal y sensorial. En los casos congénitos esta cirugía tiene más
aceptación dado que la queratopatía por exposición suele mejorar con el tiempo
y el riesgo de diplopía es inexistente.
TÉCNICAS:
·
–Suspensión al frontal en los casos de
importante limitación de la función del elevador. Es conveniente dejar un
ligerohipo corrección.
·
–Resección del elevador, en casos de
cierta función del elevador. La cirugía palpebral generalmente debe ser llevado
a cabo después de la cirugía de estrabismo y en función de los resultados
obtenidos aconsejar o no su intervención
CIRUGÍA EN LA REGENERACIÓN ABERRANTE
Se caracteriza por una serie de movimientos paradójicos, estereotipados y permanentes que afectan a la musculatura extraocular.
Se caracteriza por una serie de movimientos paradójicos, estereotipados y permanentes que afectan a la musculatura extraocular.
No siempre se
presentan después de una parálisis del III par, sino que a veces son primarias,
debidas a un meningioma del seno cavernoso.
Existen diferentes formas, que no siempre
pueden ser corregidas quirúrgicamente.
La sincinesia
mirada-párpado y la sincinesia mirada-pupila. Los resultados quirúrgicos en el
primer caso son en general decepcionantes.
Se han propuesto
dos tipos de técnicas quirúrgicas:
·
Corrección de la ptosis eliminando los
fascículos nerviosos.
·
Llevar la posición en la que se produce
el estímulo aberrante (abertura palpebral) a la posición primaria de mirada.
TRATAMIENTO DE LAS PARALISIS DEL IV PAR TROCLEAR
En la mayoría de
los casos el tratamiento resulta ineficaz, los prismas pueden ser utilizados
para compensar pequeñas desviaciones verticales. La tolerancia del prisma es
muy variable
La oclusión, debe reservarse para situaciones
desesperadas en donde todos los métodos terapéuticos, incluidos los
quirúrgicos, han fracasado. Una forma de oclusión pueden ser las lentillas
cosméticas que eliminan totalmente la visión doble. (j.giannaula)
TOXINA BOTULNICA
Permite un apoyo
al diagnóstico en las formas complejas
de estrabismo horizontal vertical y torsional asociado esto puede evitar
definitivamente la intervención quirúrgica
También es
utilizado como tratamiento complementario a la cirugía en casos de
hipercorrección quirúrgica
El tratamiento consiste en inyectar el producto en el oblicuo inferior ipsilateral, hiperactivo, y en la mayoría de los casos, y al mismo tiempo, en el recto inferior contralateral.
Únicamente cuando la desviación es muy pequeña la inyección se realiza exclusivamente en el oblicuo inferior.
El tratamiento consiste en inyectar el producto en el oblicuo inferior ipsilateral, hiperactivo, y en la mayoría de los casos, y al mismo tiempo, en el recto inferior contralateral.
Únicamente cuando la desviación es muy pequeña la inyección se realiza exclusivamente en el oblicuo inferior.
Es infrecuente
inyectar el recto superior pues se produce una ptosis (a veces muy intensa) que
limita la actividad del paciente. El tratamiento se lleva a cabo con anestésico
doble. Es imprescindible el uso del electromiografo, pues de otro modo habría
que realizar una pequeña incisión conjuntival y localizar el músculo. Las dosis
recomendadas oscilan entre 5 UI en cada músculo.
En la mayoría de
los casos se reinyecta una nueva dosis, variable y dependiendo de la respuesta
a la primera. A pesar de la íntima unión entre recto inferior y oblicuo
inferior, es infrecuente la difusión del producto en el músculo no deseado.
Cuando la inyección se debía realizar sobre el oblicuo inferior, se invierte la
alteración vertical y se produce una hipertropía–hipotropía todavía mayor a la
inicial.
“Resultados con la aplicación de toxina
botulínica en pacientes con endotropía y retraso psicomotor”
·
Objetivo: Evaluar los resultados del
tratamiento con toxina botulínica en pacientes con endotropía y retraso
psicomotor. Material y
·
métodos: Se incluyeron pacientes con
endotropía y retraso del desarrollo psicomotor menores de siete años, en
tratamiento de rehabilitación y sin cirugía previa. Se les realizó exploración
oftalmológica y estrabológica completa incluyendo cicloplejía con atropina a 1
%. Se aplicó toxina botulínica en ambos rectos internos bajo sedación y se
evaluaron los resultados a la semana, al mes, a los tres y seis meses y al año.
Se decidió reinyección si se obtuvo endotropía residual mayor de 25 dioptrías
(dp) antes de los tres meses de la primera aplicación. Se consideró un buen
resultado cuando hubo desviación dentro de las 10 dp y variabilidad menor o
igual a 10 dp.
·
Resultados: Se incluyeron 32 pacientes, 14
mujeres y 18 hombres. El rango de edad era de cinco meses a cinco años, con un
promedio de 16.8 meses. Se encontraron 18 pacientes con variabilidad en el
ángulo de desviación de 20 a 45 dp de endotropía y 14 sin variabilidad, con un
promedio de 39.12 dp. Se reinyectaron 13 pacientes. En 10 pacientes hubo buen
resultado, en 17 regular y en cinco malo. Los malos resultados fueron por
persistencia de variabilidad importante en cuatro pacientes y en uno
hipertropía mayor de 15 dp.
·
Conclusiones: La aplicación de toxina
botulínica es una alternativa terapéutica en pacientes con endotropía y retraso
psicomotor” Resultados con la aplicación
de toxina botulínica en pacientes con endotropía y retraso psicomotor-María
Estela Arroyo-Yllanes, José Fernando Pérez-Pérez, Leopoldo Murillo-Murillo
TRATAMIENTO QUIRURGICO
Se usa en
pacientes en los cuales el resto de tratamientos han fracasado
Indicaciones:
Indicaciones:
·
Parálisis congénitas, uni o bilaterales,
con tortícolis, con o sin estrabismo horizontal asociado.
·
Parálisis adquiridas crónicas, que la
toxina botulínica no ha logrado compensar la desviación, bien por intensa
desviación o por fibrosis de los músculos.
·
Las parálisis completas son raras. La
mayoría de las veces se trata de paresias, más o menos intensas, con mejor
pronóstico.
PARALISIS UNILATERAL CONGENITA
Se caracteriza
por un grado de amplitud de fusión vertical que en algunos casos puede ser
importante, por lo que es frecuente que el paciente no refiera diplopía de
forma constante sino solamente en algunas condiciones.
Suele
existir una supresión intermitente, puede presentar un tortícolis compensador
que proporciona dolores cervicales en la mayoría de los casos son tratados con
sesiones de fisioterapia que evidentemente no solucionan el problema. La
descompensación de este cuadro es muy variable y frente a casos en los que el
diagnóstico es muy precoz, en otras situaciones aparece tardíamente como una
posible complicación de la cirugía de cataratas, por ejemplo.
·
Presencia de tortícolis
·
Incomitancia vertical.
·
Maniobra de Bielschowsky
PARALISIS UNILATERAL ADQUIRIDA
Estas formas
clínicas presentan unas diferencias tanto clínicas, como quirúrgicas y
estructurales que deben ser tenidas en cuenta a la hora de valorar el
planteamiento quirúrgico. Las características clínicas suelen ser más típicas
que las observadas en las parálisis congénitas. En función del tiempo de
evolución es menos frecuente encontrar contracturas intensas, con hipertropías
en bloque, hasta el punto de que cuando estas aparecen hay que descartar
procesos antiguos que se han descompensado recientemente por algún cuadro
(cuadro viral, cirugía oftalmológica, etc.).
PARÁLISIS DEL IV PAR BILATERAL
Las formas congénitas suelen presentarse en la
infancia, y asociados a estrabismos horizontales, por lo que no suelen plantear
problemas de diplopía.
Las formas adquiridas, son las de peor
pronóstico funcional, ya que en la mayoría de los casos suele persistir una
visión doble en la mirada inferior con un componente torsional difícil de
corregir.
En
los últimos años se ha producido un incremento progresivo de parálisis
bilaterales sobre todo debido a los accidentes de tráfico.
Cuando
el paciente acude al oftalmólogo enseguida debe ser considerado realizar un
tratamiento con toxina botulínica que puede ser inyectado en los dos oblicuos
inferiores o en un solo oblicuo en función de la asimetría del cuadro.
En
un estudio publicado EN el año 2004 se comprobó que la aplicación de este
producto permite, cuanto menos reducir, la asimetría del cuadro, y la
desviación vertical en ppm. En 3/5 pacientes tratados además evitó la cirugía.
Después de la toxina y si todavía la endotropía en la depresión es importante,
con una exciclotorsión grande será necesario completar el tratamiento mediante
cirugía.
TRATAMIENTO
DE LAS PARALISIS DEL VI PAR (MOTOR OCULAR EXTERNO) MOE
En el VI par los tratamientos corrigen la diplopía,
el torticolis en PPM y posición de lectura además normaliza la limitación del
movimiento ya sea en su totalidad o parcialmente.
Los resultados dependerán de la intensidad de la
parálisis y su desviación y se sabe que
en la mayoría de los casos no es causado por una parálisis sino por una paresia
(semi parálisis) donde el pronóstico es mucho más favorable, el VI par es un
nervio susceptible de ser lesionado por varios factores pero su vulnerabilidad
no depende de la longitud del mismo
TRATAMIENTO PARALISIS AGUDA
Puede presentarse
tanto en niños como en jóvenes incluso en edades superiores a 65 años debido a
exigencias laborales sociales culturales etc.
El tratamiento
debe llevarse a cabo rápidamente, para una eliminación de la diplopía
temporalmente y evitar la aparición de la contractura muscular secundaria
Existen
diferentes tipos de tratamiento y algunos de ellos deben mezclarse entre sí
para un mejor resultado.
1. PRIMAS: se corrige la
desviación de lejos mediante prismas que se colocaran en un lente para eliminar
la diplopía, los prismas corrigen la desviación y mientras tanto estimulan la
visión binocular, es muy útil es casos
de desviación mínima también cuando ocurre un torticolis mínimo o en casos de
hipercorrección quirúrgica o situaciones diferentes por las que el paciente no
pueda ser intervenido quirúrgicamente
2. EJERCICIOS MECANICOS:
No solucionan una parálisis completa
traumática pero mejora espasmos musculares, contracturas reversibles así, como
hematomas en el musculo estos ejercicios son necesarios en el postoperatorio
3. SECTORES: Consiste
en una oclusión localizada y
parcial en una zona del campo visual pueden reducir o eliminar la
diplopía en esta zona del campo
4. OCLUSIÓN: Puede ser el
complemento a algunos casos, previo a la intervención o cuando a pesar de varios
procedimientos la diplopía es incapacitante es conveniente que se realice de
forma alternativa para evitar contractura muscular
5. TOXINA BOTULINICA: Es
tratamiento de elección en la fase aguda de la paralisis su objetivo es la desaparición de la diplopía la
torticolis, y evita la aparición de la contractura secundaria
La
acción de la toxina ha sido estudiada en numerosas publicaciones y se sabe que
hay cambios motores sensoriales propioceptivos y cambios a nivel del SNC estos
cambios producen un alineamiento ocular en algunos casos permanentes esta
toxina se considera útil en las pom del VI par
TRATAMIENTO
DE LA PARALISIS CRONICA
Se considera una
POM crónica cuando el paciente acude a consulta después de los 6 meses. Han
sido descritos recuperaciones espontáneas después de este tiempo, sin embargo
la mayoría de autores considera este hecho como algo excepcional. Dependiendo
de la intensidad de la desviación y parálisis puede ser realizado diferentes
tratamientos:
1. TOXINA BOTULÍNICA. La aplicación de la botox en estos casos es mucho menos eficaz. Gammon obtuvo un 45% de buenos resultados cuando el tratamiento se iniciaba después de los 6 meses con más de una dosis. En nuestra casuística presentada en 1999 se obtuvo una mejoría del cuadro clínico en el 47% de los pacientes tratados. Para varios autores, la inocuidad de la técnica así como la baja incidencia de efectos colaterales permite aplicar este tratamiento incluso en fases más tardías de la enfermedad. En estos momentos si la desviación es pequeña, con limitación ligera de la abducción se puede intentar este tratamiento.
1. TOXINA BOTULÍNICA. La aplicación de la botox en estos casos es mucho menos eficaz. Gammon obtuvo un 45% de buenos resultados cuando el tratamiento se iniciaba después de los 6 meses con más de una dosis. En nuestra casuística presentada en 1999 se obtuvo una mejoría del cuadro clínico en el 47% de los pacientes tratados. Para varios autores, la inocuidad de la técnica así como la baja incidencia de efectos colaterales permite aplicar este tratamiento incluso en fases más tardías de la enfermedad. En estos momentos si la desviación es pequeña, con limitación ligera de la abducción se puede intentar este tratamiento.
2.
TRATAMIENTO QUIRÚRGICO. En la mayoría de los
casos de pom crónica del VI par suele ser el tratamiento de elección. Scott
considera que toda parálisis que no mejore en tres meses difícilmente lo hará
después. El tipo de intervención dependerá de:
·
– de la función residual del recto
lateral.
·
–
de la intensidad de la desviación.
·
–
de la limitación en la abducción.
·
–
del grado de tortícolis.
CIRUGÍA DE RECESIÓN-RESECCIÓN DEL
MÚSCULO PARALIZADO:
Cuando existe una leve limitación
de la abducción (grado 0, - 1) la cirugía clásica permite corregir la
desviación, el tortícolis, y en la mayoría de los casos la abducción puede ser
normal. Es importante no realizar grandes debilitamientos para evitar
limitaciones tanto en la abducción como en la aducción. Bicas considera que es
la técnica de elección en cualquier tipo de parálisis dado que la amplia
resección induce un efecto de rienda o cuerda suficiente para corregir la
parálisis. Es preferible, si la desviación es importante, debilitar y/o
reforzar el ojo sano para evitar estas limitaciones.
CIRUGÍA INERVACIONAL O DE
IGUALAMIENTO:
propuesta por P Horta en 1978 para el III par y posteriormente se aplicó al VI par. La cirugía del ojo sano generalmente asociada al ojo afecto estaría indicada en aquellos casos en los que la desviación es mayor, con un grado –1 o – 2 de limitación del movimiento. Recientemente, Klainguti revisa el papel que la miopexia retroecuatorial llevada a cabo en el ojo sano puede aportar en este tipo de parálisis. Concluye que es un buen complemento a la transposición muscular ya que permite ampliar el campo de visión única con una estabilidad de más de dos años.
propuesta por P Horta en 1978 para el III par y posteriormente se aplicó al VI par. La cirugía del ojo sano generalmente asociada al ojo afecto estaría indicada en aquellos casos en los que la desviación es mayor, con un grado –1 o – 2 de limitación del movimiento. Recientemente, Klainguti revisa el papel que la miopexia retroecuatorial llevada a cabo en el ojo sano puede aportar en este tipo de parálisis. Concluye que es un buen complemento a la transposición muscular ya que permite ampliar el campo de visión única con una estabilidad de más de dos años.
TÉCNICAS DE SUPLENCIA:
Es para muchos la técnica de
elección en casos de pom totales (grado -3). Es necesario destacar que en estas
formas y aún con limitación importante de la abducción puede existir una severa
contractura del recto medial que simule una POM total. A pesar de los
diferentes métodos diagnósticos hoy por hoy no existe un método que permita
distinguir una POM completa de una forma menos intensa con una gran
contractura. Por lo tanto puede suceder que una parálisis aparentemente
completa recupere la movilidad del músculo cuando en principio una de estas características no se consigue
normalizar el movimiento.
COMPLICACIONES DE LA TÉCNICA DE SUPLENCIA
1.
ISQUEMIA DEL SEGMENTO ANTERIOR. Es una complicación potencialmente seria que se
presenta infrecuentemente, en la mayoría de los casos se relaciona con la
sección de tres o cuatro músculos rectos del globo. Este síndrome y su relación
con cirugías agresivas se describió a finales de los cincuenta y primeros de
los sesenta. Este proceso cobró una mayor importancia cuando se constató que
ciertos pacientes tenían un riesgo inexistente (niños) mientras otros lo tenían
alto incluso con cirugías limitadas a un músculo. Suele presentarse en adultos,
con patología vascular previa. Una revisión de la Asociación Americana de
Oftalmología y Estrabismo encontró una frecuencia de un caso por cada 13.000
cirugías de estrabismo, aunque probablemente sea mayor ya que los casos leves
quedan sin diagnosticar debido a su escasa repercusión clínica. Los casos
documentados fueron relacionados con cirugías de suplencias de los rectos
verticales para tratar la parálisis del VI par craneal. Se ha comprobado una
susceptibilidad individual así como la extensión de la cirugía como factores
decisivos para la aparición de este síndrome. El factor de riesgo más
importante es la edad, aunque también ha sido descrito la ateroesclerosis,
discrasias sanguíneas, oftalmopatía distiroidea, estenosis carotídea y/o
fístula del seno cavernoso. Los únicos cuatro casos descritos en niños sucedió
en pacientes con factores predisponentes (retinopatía del prematuro, cirugía
orbitaria previa, malnutrición). Se desconoce si el tratamiento médico tiene
algún efecto en este cuadro, en cualquier caso el uso de esteroides y
midriáticos podría ser una elección apropiada para tratar las uveítis moderadas
aunque no han demostrado acelerar la recuperación ni mejorar el pronóstico. La
mayoría de autores prefieren limitar el número de músculos en una operación
independientemente de la edad, aunque se han descrito con cirugías de dos y de
un músculo recto aislado. Los músculos oblicuos, al no llevar aporte sanguíneo
al segmento anterior pueden ser manipulados quirúrgicamente sin riesgo de
isquemia de esta zona. Algunos autores defienden que una cirugía programada por
etapas permitiría la circulación colateral en el segmento anterior del ojo. Los
intervalos de tiempo recomendados sería entre seis
semanas y seis meses, aunque algunos pacientes desarrollaron signos de isquemia incluso 20 años después. La inyección de toxina botulínica podría sustituir la recesión de un músculo en casos de parálisis evitando así la intervención sobre un tercer músculo. Parece ser que la incisión limbar produce mayor frecuencia de cambios isquémicos que la vía fórnix. Por último el respeto de los vasos ciliares podría también reducir esta incidencia. Esta técnica protegería la circulación del segmento anterior, sin embargo existen evidencias recientes que hablan de un alto porcentaje de fracaso funcional.
2. ALTERACIONES VERTICALES. Aparecen como consecuencia de la transposición. Cuando la transposición es del recto superior al lateral, no se han descrito hipotropías secundarias y la acción del recto superior la realiza el oblicuo inferior. Para evitar estos efectos Carlson–Jampolsky describen una variante que emplea la sutura ajustable tanto en recto superior como inferior por lo que teóricamente se evitaría este riesgo. En un paciente realizado tuvimos una hipertropía que no pudo ser ajustado.
semanas y seis meses, aunque algunos pacientes desarrollaron signos de isquemia incluso 20 años después. La inyección de toxina botulínica podría sustituir la recesión de un músculo en casos de parálisis evitando así la intervención sobre un tercer músculo. Parece ser que la incisión limbar produce mayor frecuencia de cambios isquémicos que la vía fórnix. Por último el respeto de los vasos ciliares podría también reducir esta incidencia. Esta técnica protegería la circulación del segmento anterior, sin embargo existen evidencias recientes que hablan de un alto porcentaje de fracaso funcional.
2. ALTERACIONES VERTICALES. Aparecen como consecuencia de la transposición. Cuando la transposición es del recto superior al lateral, no se han descrito hipotropías secundarias y la acción del recto superior la realiza el oblicuo inferior. Para evitar estos efectos Carlson–Jampolsky describen una variante que emplea la sutura ajustable tanto en recto superior como inferior por lo que teóricamente se evitaría este riesgo. En un paciente realizado tuvimos una hipertropía que no pudo ser ajustado.
3. MODIFICACIONES DE LA HENDIDURA PALPEBRAL.
Debido a la cirugía asimétrica. En estos casos Sarnícola propone realizar una
recesión de los dos rectos horizontales del ojo no operado para reducir la
exoftalmía del ojo operado.
4.
DIPLOPÍA RESIDUAL. Tanto horizontal como vertical
TRATAMIENTO DE LAS PARALISIS BILATERALES
TRATAMIENTO DE LAS PARALISIS BILATERALES
Son
las de peor pronóstico. En el 64% de los casos es necesario realizar un
tratamiento quirúrgico frente al 10% de las formas unilaterales. En estas
situaciones dependerá de la etiología, del tiempo de evolución, del grado de
contractura y de la limitación del movimiento. El tratamiento es superponible a
la parálisis unilateral, de tal forma que en la fase aguda el tratamiento de
elección será la toxina botulínica con la pauta descrita para aquellos casos,
aplicada en ambos rectos mediales. En las formas crónicas, es necesario
realizar una intervención quirúrgica que puede ser asimétrica en función de las
características de la parálisis. En estos casos se puede conseguir una
ortoposición en ppm, con limitaciones importantes en las exoducciones. Si el
cuadro es asimétrico, paresia y parálisis, el pronóstico es mejor, pudiéndose
conseguir en el ojo mejor (paresia) una normalización de los movimientos
oculares.
TRATAMIENTO
DE OTRAS PARALISIS
DOBLE
PARÁLISIS DE LOS ELEVADORES (DPE).
Conviene distinguir de la Parálisis Unilateral de la
Elevación, ya que en algunos textos estos conceptos se superponen. Es una
entidad generalmente congénita, aunque se han descritos casos adquiridos, que
afecta a los elevadores, por lo tanto al recto superior y al oblicuo inferior
del mismo lado. Es imprescindible hacer el diagnóstico diferencial con la DVD.
En un paciente tuvimos un fracaso quirúrgico por confundir una teórica DPE con
una DVD fuertemente asimétrica. El tratamiento es básicamente quirúrgico
PARÁLISIS
DE LA CONVERGENCIA.
Son entidades clínicas poco frecuentes con mal
resultado terapéutico. El tratamiento consiste en realizar ejercicios de
ortóptica que estimulen mecánica y funcionalmente la convergencia.
En los pocos
casos realizados en pacientes con parálisis traumática, el resultado no ha sido
muy favorable. No sucede lo mismo con las insuficiencias de convergencia,
cuadros mucho más frecuentes, en los cuales los ejercicios han resultado mucho
más exitosos.
PARÁLISIS
DE LA DIVERGENCIA. Es imprescindible valorar la etiología
y en función de la estabilidad iniciar el tratamiento. Los tres pacientes que
nosotros personalmente hemos visto tenían una etiología tumoral, por lo que
dado la expectativa de vida no se consideró ninguna alternativa terapéutica. En
cualquier caso es necesario hacer el diagnóstico diferencial con otros cuadros
y de esta forma se podrá intentar corregir la desviación y la diplopía con los
medios habituales. La recesión uni o bilateral de los rectos laterales permite
corregir la desviación de una forma efectiva, estable y con bajo riesgo de
hipercorrección en visión próxima.
PARÁLISIS DE LA ACOMODACIÓN.
Son en general cuadros muy poco frecuentes. El tratamiento consiste en eliminar
la causa, cuando esta es posible y la prescripción de unas lentes esféricas
positivas (+3) para cerca. Han sido descrito pacientes con parálisis de la
acomodación secundaria otros procesos con desaparición espontánea.
OFTALMOPLEJIA
INTERNUCLEAR ANTERIOR Y POSTERIOR. Son procesos cuyo
tratamiento generalmente implica a otros especialistas. Por lo tanto además de
un tratamiento basado en medidas farmacológicas, el estrabólogo puede tratar
las secuelas visuales, tales como la exotropía y la endotropía. En la mayoría
de los casos son cuadros clínicos de difícil tratamiento. La toxina botulínica
en la fase inicial de la lesión y cuando existe una pequeña desviación, puede
ser una alternativa eficaz. La intervención quirúrgica se realiza en función de
criterios no exclusivos del oftalmólogo sino consensuados con los neurólogos
para determinar la expectativa de vida. La recesión de los rectos mediales y
rectos laterales en función del tipo de desviación es la técnica más empleada.
MIASTENIA GRAVIS. Enfermedad esporádica, que aparece entre la segunda o tercera década de la vida, es en principio incurable aunque se han descrito algunos casos con remisión espontánea. En éstos, el factor emocional parece jugar un papel importante. La afectación ocular exclusiva no es frecuente y en estas situaciones es recomendable realizar el tratamiento oftalmológico, pues la progresión inevitable de la enfermedad hace dudosa la posibilidad de tratamiento ocular. (perea, 2008)
CONCLUSION
Con
el objeto de mostrar las distintas parálisis ocular motoras, se evidencia que
los niños y las personas de la tercera edad son los más propensos en presentar
las alteraciones neurológicas en las alteraciones de parálisis oculares motoras
asociadas al IV y VI par craneal, dicha
conclusión se da gracias a un análisis
de revisión detallada en distintos artículos, libros, revistas, e
investigaciones recopiladas en la especialidad de oftalmología y optometría.
Para poder brindar un efectivo tratamiento se debe diagnosticar de manera
oportuna con el fin de tratar las patologías
con técnicas de rehabilitación visual y medicamentos, además de que
exista un gran compromiso del paciente para asistir a los controles regulares.
BIBLIOGRAFÍA
cacho gutierrez,
j., cacabelos perez, p., & sevillano garcia, m. (2011). patologia de los
pares craneales. servico de neurologia,hospital universitario de salamanca
españa , 13.
j.giannaula, r. trastornos
de los pares craneales 1.
perea, j. (2008). estrabismo.
ciudad de toledo.
muy buen trabajo :)
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